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10 marzo, 2022 Noticias

Conferencia – Sé tu mejor versión

Los queremos invitar a la primera charla gratuita del año con el Dr. Alejandro Posada Beuth, la cual se llevara a cabo próximo martes 15 de marzo a las 18:30 pm, con el tema “Sé tu mejor versión”, Mostrar nuestra “mejor versión” es ir en búsqueda de los sueños, sin excusas, con tenacidad y optimismo. Es afrontar los miedos y desafiar la creatividad, renunciar a la culpa y generar opciones, tener una “excusa” para continuar, abrirnos a ideas inspiradoras y volvernos a conectar con lo esencial. Es tener una buena dosis de asombro y comprender que una sonrisa debe ser patrimonio de la humanidad… las personas interesadas en participar deben inscribirse previamente y diligenciar el siguiente formulario?:

❇️ https://forms.gle/FwTsv9C1gRBQTrwu6

Allí podrán seleccionar su asistencia en modalidad virtual o presencial (GRATUITA)

Si tienes alguna duda puedes consultar a través de VIAVIDA: + 57 3206719007 o al +57 3006445757. O al correo: viavida@viavida.com.co



28 febrero, 2022 Noticias

“Si cierras los ojos, ningún faro puede ayudarte” Mehmet Murat Ildan

 

Un rayo de luz en el momento propicio puede marcar la diferencia para permitirnos disipar las tinieblas, esas que parecen surgir cuando el panorama de las emociones se tiñe de noche oscura. Una recomendación, una actitud, una mano amiga, una presencia, pueden ser el faro que ilumine el sendero y emita señales nítidas para caminar certeramente en dirección de nuestros sueños.

Un halo de misticismo y misterio se revela cuando se enciende el faro interior, cuando la esencia de lo que somos reluce y la reflexión cuestiona. Cuando los rayos se proyectan tan lejos como nuestra capacidad para imaginar. Cuando se puede ver más allá y se dibujan siluetas que confirman lo sospechado. Cuando finalmente se puede localizar el territorio que nos reafirma y nos hace sentir seguros. Cuando nos identificamos con lo que somos al reconocer la Grandeza de la que provenimos.

Desde lo alto, el faro nos permite ver el paisaje íntegro que nos regala una visión del todo para no quedarnos con las minucias del ego sino, más bien, profundizar en el entramado de lo que nos relaciona y llegar hasta lo más recóndito de nuestro ser. De ahí el misterio de sentirnos atrapados por aquellos que representan una luz en el camino y que con sus advertencias y apreciaciones, con su transparencia y gestos de cercanía, con su intención bondadosa y su corazón abierto, surgen como guías inconfundibles en el aclaramiento de nuestra existencia.

Desde su posición erguida y elegante, quien representa un faro para nosotros, nos muestra un horizonte despejado que se prolonga mucho más allá de los riesgosos acantilados de discusiones mentales personales, para permitirnos adentrarnos en los lugares majestuosos que solo se revelan si la Conciencia se disipa. Es entonces, cuando la belleza natural de la calma debilita el oleaje y la turbulencia de nuestros pensamientos para permitirnos continuar hacia la conquista de nuevas experiencias en la aventura de la vida, sorteando todo tipo de inclemencias, afrontando con coraje y valentía las vicisitudes que, al fin y al cabo, terminan siendo fuentes de inspiración como puntos de referencia permanente, a manera de brújula, para afianzarnos y recuperar la confianza, teniendo en cada momento vivido con intensidad, el mejor de los registros para enriquecer nuestro mapa de navegación.

Que hoy mismo sea encendido el faro interior para ir a los cuatro vientos con la convicción de que somos luz y que ella habita en nosotros…

 

Alejandro Posada Beuth



20 febrero, 2022 NoticiasSin categoría

“La diligencia se hace amiga de los audaces” Emily Dickinson

 Experimentar la verdadera felicidad es descubrir el significado de la palabra fortuna. Más allá de la suerte, esta es una sensación que nos lleva a sentir la abundancia y la plenitud interior que también trascienden lo tangible. Se manifiestan la cercanía y el sustento físico porque alguien nos releva con nuestras cargas. Comenzamos a resonar con los acordes más cercanos al corazón y por eso la partitura de la vida es leída con asombro y admiración. Nuestra propia proyección a la vida se despeja. Quedan atrás las sombras para que cada día tenga la luminosa categoría de la primavera inagotable.

Con la fortuna de nuestro lado, la mente se extiende y toca lo que contemplamos en nuestros pensamientos para, de esta manera, crearlo. Es entonces cuando comienza el viaje hacia el Ser, en el que decodificamos muchas instrucciones para sintonizarnos con lo que ya intuíamos. Abstraer, pensar e imaginar se convierten en hábitos esenciales y por eso ya no se trata simplemente del azar o los caprichos, sino de comenzar a gobernar las rutas que llevan al sendero inequívoco de nuestros sueños, a través de la fuerza magnética atractiva que genera coherencia y armonía.

Por eso fortuna es también, como decía el poeta, “la alegría del que tiene un solo amor y le alcanza”. Es sentir que somos la totalidad impresa en nosotros y que estamos completos. Por tanto, en nuestro ser esencial, no existen las carencias porque trascendemos nuestros deseos y emociones personales para conectar el amor con la inofensividad. Es así como comprendemos que ya el trabajo es desde el alma grupal y no desde el individuo. Allí donde residen todas las potencialidades y la vida se expresa renovada de la mano de  la libertad, priorizando y confiando en la sabiduría.

La fortuna radica en que cada pensamiento cree una experiencia de gozo. En que se disuelvan las excusas para no intentarlo, en que veamos las cosas mejor aún de lo que son, en que lideremos nuestra propia existencia y creemos un destino tal y como lo soñamos en el momento mágico en que restablecimos la comunicación interior. Consiste también en que conquistemos la fuerza suficiente y necesaria como para encontrar salidas a los laberintos emocionales. En que para cada plan haya una estrategia que nos lleve a escribir la historia propia y a despejar la de quienes vienen detrás. O en que identifiquemos que el éxito debe ir acompañado de la realización para que podamos vivir la vida en nuestros propios términos.

Que la fortuna permita la libre manifestación y la espontaneidad de nuestros actos…

 

Alejandro Posada Beuth



12 febrero, 2022 Noticias

“Sanar es tocar con amor lo que previamente tocamos con miedo”

Stephen Levine

 

Reconciliar emociones, mente y espíritu conlleva a un arduo trabajo interior para expandir el presente y la conciencia en el rescate de la armonía: ¡eso es sanar! Es reponer el equilibrio al conectar con nosotros mismos para mirar hacia dentro, donde habitan el silencio, la pausa y la verdad. Es el encuentro con la Unidad, con el centro, con lo elemental y lo sublime. Es recuperar la certeza donde descansa el alma. Es volver a escuchar el sonido del corazón cuando en sus latidos conjuga el verbo amar en el tiempo del no tiempo. Es asumir la misión depurando lo que no nos pertenece y volver a los puntos de cruce donde emergen la nobleza y la ausencia de maldad.

Sanar es también valorar nuestra propia compañía que aliviana las cargas y, en ese espacio de intimidad, renunciar al sufrimiento como elección y más bien enfrentar, aceptar y superar. Es cuando podemos escuchar las melodías infinitas que acallan las tormentas huracanadas de los recuerdos tóxicos. Así algo nuevo sucede y aprendemos a recibir un consejo a tiempo o a apoyarnos en un hombro o quizás a ofrecerlo. Ya no es momento para reproches sino para recrearnos y avanzar. Para curar y asumir lecciones.

Cuando sanamos se reduce el espacio para el temor, se reconocen los límites, se identifican las falencias, se trascienden los obstáculos y se descubre el paraíso del propio territorio. Las programaciones  se disuelven y quedan atrás las cosas que hipotecan la vida. Las máscaras son reemplazadas por valentía y coraje para que ya no existan las víctimas ni los verdugos. De esta forma nos afianzamos en lazos auténticos y sin condiciones para dar paso a la dignidad como condición de la humanidad.

Sanar es resonar nuevamente con un gesto de ternura y explotar en una carcajada. Es saltar de alegría porque nos inunda la sorpresa. Es abrir el portal de los sueños y poner en marcha los recursos. Es pintar canciones con la magia de unos versos dictados por la plenitud de quien solo se alimenta de la paz que da una conciencia serena. Es regocijarse en la bienaventuranza de aquel que comparte de manera generosa y mantiene su fe intacta  ante el desafío.

Que realmente sanemos las heridas profundas para que de una vez por todas comprendamos que Dios habita en nosotros…

 

Alejandro Posada Beuth



5 febrero, 2022 Noticias

 

“La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia” Jean de la fontaine 

Cuando somos nuestra propia compañía, cuando la calma y el reposo se asoman, cuando nos sentimos centrados, cuando la reserva se confunde con la pausa, cuando somos dueños de nuestras actitudes, cuando se apaciguan las emociones, entonces experimentamos la paciencia como uno de nuestros mejores instrumentos para ir a la conquista del destino.

Frente a las adversidades o el sufrimiento, confiar puede resultar una buena fórmula. Es frecuente que se disuelvan las situaciones más complejas con una buena dosis de paciencia y tolerancia. Realizar otro intento después de superar un obstáculo puede ser evidencia de perseverancia y capacidad de aprendizaje. El ascenso en el desarrollo de la conciencia es consecuencia lógica del manejo adecuado de las contrariedades. Ya no es tiempo de lamentaciones sino de fluir y conocer la espera.

En el camino de la sabiduría, la constancia valerosa sin alimentar la perturbación sino, más bien, manteniendo una actitud de observación, permite que las circunstancias complejas se miren como oportunidades y no como agentes limitantes o carencias. Por eso antes de abandonar es bueno consultar con la paciencia para comprender que la mejor manera de predecir el futuro es crearlo. Es en ese proceso como se obtienen las ideas más inspiradoras que nos permiten considerar la necesidad de renovarnos.

Pero la paciencia, más que inactividad, debe ser leída como la puesta en marcha y el avance, ajustándonos a las pausas que permitan que se decanten los sentimientos y disminuyan las turbulencias. En medio de un comportamiento frenético en nuestro día a día, en el que las pretensiones no se detienen, se requiere de claridad, intención y coraje para comprender que una nueva realidad comienza con un segundo de permanencia y serenidad.

Ya no es necesario padecer, resignarse o soportar. A cambio, la insatisfacción es reemplazada por el control flexible de cada experiencia, mediante la paciencia. De esta manera pensamos como nos sentimos y damos paso, sin resistirnos, a una voluntad empoderada desde un orden interior que surge al cultivar esta virtud. Así mismo, retomamos los ritmos propicios que nos permiten entender que resulta mejor accionar que reaccionar, es decir, que vale la pena tener un compás o un intervalo antes de emitir la nota que debemos dar.

Que la paciencia sea nuestra mejor consejera…

 

Alejandro Posada Beuth



31 enero, 2022 Noticias

El honor es la poesía del deber” Alfred Victor de Vigny

 

Las conductas motivadas por una moral que impulsa a los actos rectos, justos e imparciales, son la mejor expresión del honor. El pundonor, la vergüenza y la reputación nos llevan a cumplir con los deberes de una manera alegre, transparente y dirigiendo nuestras acciones a un bienestar mayor. El mérito está en el reconocimiento y respeto por los principios y verdades que hemos elegido, los cuales nos llevan a reverenciar las normas.

De manera implícita, la dignidad es un fundamento irrenunciable y por tanto una exigencia permanente que conlleva a la aceptación personal y a la construcción de virtudes que nos trasciendan, en procura de la honradez y la decencia. El honor va de la mano de la lealtad, la fidelidad y de los compromisos que se tornan sagrados ante la fuerza interior que los nutre y que dan pie a la conservación de la imagen que glorifica al Ser.

El honor lleva consigo el derecho a la privacidad sin injerencias abusivas. Así mismo, al acatamiento y comprensión por lo íntimo, que constituye un pilar esencial, un círculo infranqueable que jamás debe ser cruzado. Es algo inviolable, un atributo de la personalidad que es lo que nos permite mirar a los ojos, comunicarnos aún desde lo no verbal, acogiendo al otro y sintiendo su presencia amable en nosotros, desde una honda dimensión que por momentos permanece oculta, pero que nos genera la certeza necesaria para descubrir los verdaderos vínculos.

Cuando la autenticidad, la nobleza, la integridad e imparcialidad hacen parte de nuestra esencia, ya esto es garantía de que el honor es inherente a nuestra existencia y que los méritos individuales están acordes con parámetros socioculturales pero, ante todo, con la intención de volver a encontrarnos desde lo sano y lo coherente, desde la sensibilidad y la capacidad de conmovernos, desde la cercanía y la posibilidad de tener en cuenta otros puntos de vista sin denigrar o desdibujar la imagen del otro.

Hablar de honor es, entonces, avalar el renombre que solo se construye caminando por el sendero de la claridad, de la tolerancia y lo inclusivo, de las visiones ampliadas y sustentadas en contextos mayores, del decoro para referirnos a alguien, de la disposición para reconocer nuestros yerros, de la capacidad de brindar por la memoria de quienes despejaron nuestro camino aún a costa de su propio sacrificio, de la consideración por nuestras raíces y de la conservación de los más elementales principios.

Que el honor siga siendo patrimonio del alma…

 

Alejandro Posada Beuth

 

 



20 enero, 2022 Noticias

 

“Solo se ve bien con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos”

Antoine de Saint-Exupéry

 Pensar en una nueva cultura de las relaciones humanas es recuperar lo esencial, la integridad, la empatía, la paciencia, la bondad, la honestidad y en fin, una serie de valores que han ido perdiendo prioridad hasta casi llegar a ser extraordinarios, cuando deberían ser parte de lo cotidiano. Es pensar en apartarnos de un mundo en el que nos hemos acostumbrado a “ganar o perder” cuando en verdad cada experiencia y de cualquier naturaleza puede y debe ser edificante para mantener el contacto con el verdadero Ser: ese con el que nos reconocemos como seres únicos, sin lugar a dualidades.

Lo esencial es reconocer el ritual del amor en el acto más elemental, para recrearnos en los pensamientos y emociones más puros y ser alfareros de nuestra propia existencia. Esto es, expandir el presente en el viaje del sentido profundo por la vida. Es posible entonces  contemplar las cosas simples en su verdadera magnitud: apreciar un paisaje, extasiarnos con el colorido de lo natural o con el murmullo del viento, sorprendernos y reflejarnos en los ojos muy abiertos de un niño que mira con alegría lo novedoso, caminar bajo la lluvia jugueteando con el barro y desafiando “lo correcto”. Es cantar una canción para evocar momentos irrepetibles…

Y claro que es esencial dejarnos absorber por los momentos de transición para entrar en el centro de nosotros mismos y así fecundar lo que será el capítulo siguiente de nuestros días, echando mano a la paleta de colores para que cada impulso lleve a la mejor pincelada de lo que habremos de crear en la obra perfecta que refleje los más bellos instantes. Es de esta manera, como la palabra hace un recorrido hacia el corazón para consultar si es pertinente ser expresada o si el silencio será lo más elocuente. También es la forma de saber si es el momento de liberar las raíces para poder caminar libre y espontáneamente proyectando certezas tan necesarias en un mundo de vacilaciones.

Iluminar nuestro sentir desde lo esencial es limpiar y depurar creencias limitantes para emerger a nuevos niveles de Conciencia en una atmósfera de armonía y coherencia que nos convierta en seres radiactivos para trascender hacia la prudencia que disipa los temores. Es recuperar la fuerza del humilde que encuentra en su territorio la cuna del aprendiz. Es redescubrir el paraíso que siempre estuvo a la espera de la serenidad para revelar el sendero de lo verdadero. Es concluir el diálogo aplazado para comprender el mensaje inmerso en cada escena y vivir con plenitud…

Alejandro Posada Beuth



11 enero, 2022 Noticias

 

“Las riquezas son presentes ambicionados pero, la riqueza del regalo perfecto radica en el propio presente”. Spencer Johnson

 Cuando la conciencia toca a nuestra puerta, comenzamos a darnos cuenta de los muchos regalos que la vida nos brinda y tal vez, de esta manera, el aprecio por tantas y tantas cosas que recibimos atenúa lo que consideramos nuestras carencias.

Ofrendar algo desde el corazón es homenajear lo Divino, es encender el incienso y con él su aroma como culto a lo esencial para obtener la dicha y el gozo que llegan cuando un verdadero acto de desprendimiento logra estremecer al otro. Esa es la fragancia real que perdura porque detrás de ese gesto ha habido una intención amorosa que quiere reconocer a Dios en quien se cruza en nuestro camino. Eso es sentirnos en comunión para comprender de una vez que somos Uno.

Somos altamente vulnerables, como lo fue Aquel que incluso entregó su vida por la humanidad y a quien le fue dada la mirra para mitigar el dolor porque, ya desde su nacimiento, sabía que habría de morir en un gesto de generosidad incalculable; un símbolo que nos permite recordar lo necesario que es renunciar a lo que no nos pertenece, al mundo de la ilusión, a los espejismos y a lo que no hace parte del Plan Mayor con el que, de alguna manera, todos estamos comprometidos. Esto es, liberar las cargas ajenas o las que decidimos crear desde un diálogo erróneo con nuestro ego, lo que nos llevó a alejarnos del Sendero. Es también dirigir nuestra mirada a lo primordial y permitir que el esfuerzo vaya siempre en el sentido del bien mayor, con un derrotero preciso para que el beneficio sea saboreado por todos.

La dignidad que representa el solo hecho de ser Humanos, nos lleva a que podamos bañarnos con el oro de la pureza que, como el metal precioso, no se corrompe ni se altera y en cambio exalta al “Rey de Reyes” que habita en nosotros. Al Ser que tiene claro su camino y que, de una manera diáfana y prístina,  se dispone a cumplir su parte llevando consigo la consigna de los más grandes valores que no es otra cosa que honrar a quienes nos antecedieron para que sus intenciones se vean reveladas, de igual manera, en quienes nos sucedan.

Que el incienso, la mirra y el oro que recibimos desde que tomamos la decisión de ser quienes somos, nos permitan rescatar la alegoría de la vida misma para recrearnos en la magia de cada día e ir en búsqueda de la felicidad…

Alejandro Posada Beuth



27 diciembre, 2021 Noticias

 

“En navidad todos los caminos llevan a casa” Marjorie Holmes

 Amistad, confianza, respeto profundo por la privacidad, reserva, intimidad, libertad: todo esto es Navidad. Es tiempo para interiorizar, para rescatar la propia compañía y valorar la del otro. Es rendir honor a quienes nos brindaron una cuna como nuestro propio pesebre. Es cercanía y estimación. Es inventar desde nuestras memorias. Es sentirnos seguros y reivindicar al prójimo en nuestro corazón. Es escuchar en el momento preciso y exaltar las virtudes ajenas.

Navidad es intercambiar afectos, estrechar lazos y mostrarnos como somos, sin inhibiciones ni pudores. Descubrir opiniones y tomar decisiones claras y diáfanas. Es intuir la primavera desde el invierno.  Conectar sentimientos y escuchar al corazón auténtico. Ir más allá de los impulsos hacia las convicciones. Conocer el valor de una elección adecuada. Avanzar y realizarnos como humanidad. Discernir ante las encrucijadas. Vislumbrar la estrella del Norte para tener claro el horizonte.

Navidad es también sonreír de nuevo y expresar desde miradas cómplices. Contemplar los días venideros acogiendo los decretos del alma. Liberar la inocencia y la nobleza para contagiar alegría genuina. Es inventar excusas para visitar al Dios interior y escuchar en silencio sus mandatos. Es ser fiel a sus dictados sin contradecir sus designios. Asumir los nuevos caminos de manera sensata. Es derribar murallas para edificar soluciones. Crear escenarios que evoquen esa calma imperturbable del sonido del silencio. Permitir que more en nosotros la paz.

Es, así mismo, sanar aceptando las diferencias para recrear la vida y sus matices. Superar los dogmas y fortalecer nuevas perspectivas. Dejar atrás las nostalgias y añoranzas con la certeza de nuevos amaneceres. Disfrutar de momentos de soledad para retomar la conversación con nosotros mismos. Contemplar la recompensa del reencuentro para avivar el fuego de lo simple que disipa las penumbras. Es dibujar promesas con tintes de misterio para seguir sorprendiéndonos ante lo elemental.

Que en este nuevo nacimiento podamos elevar el vuelo, pero que el Niño permanezca en nosotros. Que haya risa en los ojos y que la luz del mundo sea revelada para dar testimonio de los milagros que ocurren  a nuestro alrededor. Que las fronteras se disuelvan ante el amor Divino y que convoquemos al canto reunidos en la mesa de los sueños para que cada día sea Navidad…

 

Alejandro Posada Beuth

 


VIAVIDA

Somos una empresa comprometida con la vida, creada y conformada desde el año 2001 por un grupo de médicos colombianos, cuya actividad docente, asistencial e investigativa, de más de 30 años converge a través de un enfoque sistémico en la Sintergética* como una propuesta integrativa de los distintos paradigmas terapéuticos del mundo.

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