✨ Descubre una nueva visión de la muerte desde la trascendencia ✨

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12 JORNADA DE SANACIÓN POR LA VIDA con el Dr. Jorge Iván Arango Caro -Jueves 14 de Octubre – 20:00 Hora Colombia
?Asiste y si puedes realiza un aporte voluntario destinado a la Corporación VíaSer Colombia?
REALIZA TU INSCRÍPCIÓN EN EL SIGUIENTE ENLACE: https://forms.gle/tsqP3vkSVbkXEzs17
A vuelta de correo se te dará el link de ingreso a la sesión.
HORARIOS:
20:00 COLOMBIA??, PERU??, ECUADOR??, MEXICO??
21:00 CHILE??, BOLIVIA??, PUERTO RICO?? EU(ET)??
22:00 ARGENTINA??, BRASIL??
El aporte voluntario puedes realizarlo en las siguientes cuentas:
1️⃣ Bancolombia cuenta corriente 31900001327 Corporación Víaser Colombia
2️⃣ Bancolombia cuenta ahorros 31900001389 Corporación Víaser Colombia
3️⃣ Cuenta Nequi No. 3213843943
4️⃣ Paypal- Corporacionviasercolombia2021@gmail.com
✨Te esperamos✨

“La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo”
Hermann Hesse
La ruta seguida por quienes dejaron huella antes que nosotros es una de esas buenas evidencias de que, como humanidad, hemos ido avanzando juntos tratando de coincidir en objetivos mayores. De esta manera, con cada paso dado, vamos ampliando el sendero para que quienes vienen detrás sean beneficiaros de nuestro esfuerzo.
Resulta fácil predecir que en este recorrido por la vida, en la medida en que transitamos el sendero, iremos encontrando versiones nuevas de la existencia para expandirnos hacia una mentalidad motivadora, repleta de inspiraciones y logros. En esta reedición quizás la mayor fortuna sea sentir que hay alguien que nos acompaña y que mil historias se hilan desde un amor cierto y sin reservas, para comprender que podemos albergar los más bellos sentimientos, llenos de recuerdos de cada estación a la que nos hemos acercado y en la que han quedado plasmadas tantas conversaciones inconclusas, tal vez a la espera de un reencuentro o una excusa para expresar lo guardado, que se quedó suspendido en las ideas.
Probablemente al recorrer el sendero nos encontremos los retoños de las semillas sembradas, que desde ya anuncian que los frutos serán custodios de continuidad y jamás de olvido. Es posible que en el camino ronden la sombra y el embrujo de lo prohibido o, a lo mejor, sueños acompañados de tantas ilusiones, o esperas por quien nunca llegó. Seguramente quedaron registrados momentos inolvidables que se niegan a morir, o historias, canciones y poemas que fueron musitando anhelos y añoranzas. Sentires que quedaron anclados en cada piedra del camino o respuestas que no fueron escuchadas porque la ausencia estuvo presente.
Seguramente el sendero identificará nuestros pasos de ida y vuelta, al vaivén de lo vivido, para revisar el pasado y, frente a frente, discutir sobre lo que habrá de llegar. Es posible que reciba cargas de muchos que irán aligerando el equipaje para la confluencia de las almas en busca de aprendizajes. En esos caminos quedará olvidada la esclavitud del tiempo porque ya no habrá premuras y el viento viajará surcado por el destino para que cada rincón sea un buen resguardo.
No es fácil hollar el sendero, pero cada tramo superado te hará saber que se puede y que solo hay que dosificar las fuerzas para aguantar hasta el final y poder así ser relevados por quienes tendrán la misión de continuar…
Alejandro Posada Beuth

“La meditación invita a recuperar los ritmos y las pausas que son el secreto mismo de la vida. Aquietar el ruido de las emociones es habitar en el silencio, donde está Dios. Gran parte de las enfermedades actuales no son otra cosa que la pérdida del contacto con la esencia de lo que somos y la Sanación comienza cuando elevamos nuestras vibraciones, alimentándolas de sentimientos positivos, afirmativos y dirigidos a servir. De allí lo que debe seguir es formular decretos y certezas para crear circuitos neurológicos que inscriban nuevos programas en el cuerpo”
Te invitamos a participar de la conferencia gratuita – “Meditación, Sanación y Decretos” Asistencia Online (por ZOOM) o Presencial con el Dr. Alejandro Posada Beuth, que se Llevará a cabo el día Martes 12 de Octubre del presente año. Este espacio está dirigido a todo el público y no tendrá ningún costo, solo será necesario realizar su inscripción por medio del siguiente formulario:
Para las personas que se inscriban para asistir en modalidad virtual, el link de acceso les llegará a cada uno de los correos registrados en el formulario inmediatamente sea diligenciado el formato.
Para las personas que se inscriban en la modalidad presencial, les recordamos que los cupos son limitados y se asignaran en orden de llegada. un día antes del evento, les estaremos haciendo llegar a sus correos todas las consideraciones a tener en cuenta. Lugar del evento: Auditorio – Edificio Square, Carrera 43 N° 9 Sur 195, Medellín – Antioquia.
Estaremos muy atentos a resolver todas sus dudas e inquietudes.
Si conoces a alguien que pudiera estar interesado, por favor, hazle llegar esta información.
MAYORES INFORMES:
Teléfono: (57 4) 448 12 52
Celulares: + 57 3206719007
+57 3006445757 Mail: viavida@viavida.com.co
Página Web: www.viavida.com.co

LA CORPORACION VIASER COLOMBIA invita a la CONFERENCIA VIRTUAL “Autocuidado, una responsabilidad esencial”, con el Dr. Jorge Iván Arango Caro, el día jueves 7 de octubre, a las 19:30 hora de Colombia, con una duración de una hora.
En tiempos de dificultad frecuentemente resulta fácil descargar en los demás la responsabilidad de lo que vivimos. En este encuentro se propone el despertar de la conciencia hacia el cuidado esencial, hacia la atención y el cuidado propio, colectivo y de nuestro entorno.
?Asiste realizando un aporte de $30.000 COP ó 10 USD destinado a la Corporación VíaSer Colombia?
INSCRÍBETE AQUÍ
https://forms.gle/KQveUja7bgpGbgMs6
HORARIOS:
19:30 COLOMBIA??, PERU??, ECUADOR??, MEXICO??
20:30 CHILE??, BOLIVIA??, PUERTO RICO?? EU(ET)??
21:30 ARGENTINA??, BRASIL??
El aporte voluntario puedes realizarlo en las siguientes cuentas:
1️⃣ Bancolombia cuenta corriente 31900001327 Corporación Víaser Colombia
2️⃣ Bancolombia cuenta ahorros 31900001389 Corporación Víaser Colombia
3️⃣ Cuenta Nequi No. 3213843943
4️⃣ Paypal- Corporacionviasercolombia2021@gmail.com
Con tu participación y el compartir contribuyes a mantener viva y a desarrollar la noble misión de servicio social y humanitario.
Ayúdanos difundiendo esta información a quien consideres pueda interesar.
✨Los esperamos✨

“Los fuegos del sufrimiento se convierten en la luz de la conciencia” Eckhart Tolle
La verdadera sinfonía comienza con el latir de nuestro corazón, a escasas tres semanas de engendrados. Desde entonces la música misma custodia nuestras emociones porque cada percusión registra los movimientos de la partitura de la vida para que los mejores acordes sean plasmados. Sin embargo, todo esto debe tener un impulso permanente que solo es obtenido desde una fuerza mayor, la del fuego, que con una pequeña chispa es capaz de generar la pasión y la determinación suficientes como para que la llama mantenga vivos nuestros sueños sin que nada ni nadie pueda detenerlos.
Ese fuego es la compasión, pero también la acción. Es el que transmuta la culpa en ternura y sencillez. Es el que incita al amor como el gran poder ordenante y reconoce en él, al antídoto del sufrimiento. Es también quien contagia alegría para renunciar a las profecías auto cumplidas que generalmente se adhieren al pesimismo y al desaliento. Es el que rescata el verbo servir para ser conjugado en presente y hacerlo infinitamente contagioso. Es el que nos recuerda que Dios está en nosotros y que cuando lo evocamos comienza la verdadera alquimia en la búsqueda de nuestra evolución para convertirnos en seres incorruptibles y eternos.
El fuego es amigo de la caridad, del desprendimiento y de la cooperación e induce a la plenitud, la felicidad y la satisfacción porque, cuando arde, del “nuevo pasado” solo quedan cenizas que habrán de abonar la tierra para que la semilla de las potencialidades germine y se diluyan las bajas pasiones, promotoras de infortunio y miseria. También se alía con el perdón para encontrar en él la libertad y, de esta forma, poder abrir el camino a las emociones puras como una ventana para observar los colores del alma y así darnos cuenta de los prodigios y portentos que nos rodean.
El fuego devuelve la luminosidad, los matices y los contrastes al paisaje del día a día, para que podamos reconocer desde el respeto y aprecio a quienes nos acompañan en la faena de la existencia. Esto es descubrir y aprender como humanidad a regalar un simple gesto que puede cambiar la vida de alguien que suplica un abrazo o que tan solo reclama un hombro que le brinde apoyo. Es enriquecernos con quien nos complementa y asumir juntos el riesgo de querer explorar el sendero hacia el genuino paraíso donde nos espera el amor sin condicionamientos ni suspicacias.
El fuego es convicción para encontrarnos en la inocencia, la espontaneidad y la bondad…
Alejandro Posada Beuth

“Solo cuando baja la marea se sabe quién nadaba desnudo” Warren Buffett
Cuando la luna besa al mar y sube la marea es señal de plenitud y abundancia que abre las puertas al alma. Más allá del oleaje, se dibujan lo eterno y lo infinito, lo inefable y lo perfecto. Las ondas desvanecen o elevan a su antojo lo que encuentran a su paso y juegan de manera caprichosa, unas veces con furia y otras tan serenas que parecieran estacionadas en el tiempo, divirtiéndose mientras se sienten observadas.
Por momentos la marea despeja las incógnitas y lleva a lo profundo preocupaciones o angustias e incluso, a su regreso, trae consigo respuestas después de consultar en ese misterio de lo insondable dejando planteados los nuevos interrogantes, a sabiendas de que siempre la ida advierte el regreso, haciendo que las lecciones sean más leves y el aprendiz más sediento para refinar sus habilidades.
Es entonces cuando el dolor puede ser un revelador del amor o cuando un simple destello puede encender el fuego. O cuando la agitación es derrotada por la paciencia y la calma. O, quizás, cuando el ser único que somos se muestra sin tapujos ni maquillajes. Es también cuando se goza con cada peldaño recorrido desde la coherencia, para que quede atrás el mártir que se camufla en la víctima. O cuando la espontaneidad y la autenticidad anuncian la expresión del ingenio. O cuando se renuncia a la búsqueda de aprobación para ser simplemente lo que somos y apreciarlo desde el libre vuelo. O cuando la palabra llega en el momento justo para reverenciar la presencia del otro. O, asimismo, cuando se renuncia a observar las manecillas del reloj como signo claro del gozo del instante que no termina porque el niño interior ha despertado.
La marea se observa a sí misma, unas veces desde dentro y otras desde la superficie para comprender de equilibrio y armonía. Disfruta del sonido de sus olas pero también de la pausa antes del retorno. Cuando sube se jacta de su fuerza y poderío, pero cuando baja lo hace desde su humildad que trasciende cualquier límite para disponerse de manera correcta en un acto de devoción y de fe que observa sin perturbar y escucha sin interrumpir porque en el silencio habita el sabio. Además, expresa sin herir porque valora y honra con cada palabra la presencia del otro.
Que la marea interior mantenga la dicha de sentirnos vivos y que, con cada movimiento, asistamos maravillados al milagro de la vida. Que nunca se detenga para que la rutina no tenga cabida y que el asombro nos acompañe siempre…
Alejandro Posada Beuth

“No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas” Lope de Vega
La vida es un continuo vaivén entre el placer y el dolor. Cada emoción es una clara expresión de que nuestro día a día está rebosante de oscilaciones. Las lágrimas parecieran amortiguar esos movimientos para mediar entre la alegría y la tristeza o la debilidad y la firmeza. Más que a los ojos, a través de estas “gotas sui géneris” se lubrica y purifica al alma, porque finalmente se convierten en esa especie de bálsamo que refresca y renueva sentimientos y colecciona ilusiones.
Cuando derramamos una lágrima, cambia el enfoque porque se lustra la lupa con la que miramos nuestra existencia y se expande la conciencia. Es entonces el momento en que cerramos los ojos para mirar hacia dentro, modificando así las perspectivas y eliminando las distracciones. Cambia la fascinación por el riesgo con cautela; surge el interés de aprender y con él la inspiración y los logros; se inculca la confianza y se desencadenan la perseverancia y la valentía para robustecer lo esencial. La mentalidad se torna motivadora y audaz.
Por todo esto, las lágrimas expresadas desde cualquier polo de las emociones, necesariamente cambian el inventario de lo personal y es, a partir de ello, que comenzamos a superar las diferencias, a confabularnos con la paz interior, a renunciar al control, a jerarquizar lo prioritario, a derrumbar fronteras, a sembrar fantasías y a recuperar el sol en nuestras miradas.
Esbozar una lágrima no es claudicar ni rendirse: es más bien un signo de sensibilidad y fortaleza interior que reconoce vulnerabilidades, más no resignación. Es vencer resistencias y alinearse para liberar pensamientos preconcebidos y permitirse fluir con determinación en dirección de aspiraciones o anhelos, con la confianza de que todo está en camino. Es comprender que las pequeñas metas tenían un propósito mayor. Es trascender lo trivial y reconocer los principios para disfrutar del itinerario hacia el viaje interior. Es darle rienda suelta a los potenciales para salir del automatismo y la costumbre. Es dejar atrás las doctrinas para alejarnos del abismo de lo irracional. Es sentir que la ternura es preponderante y que la arrogancia y lo jactancioso ya no tienen cabida.
Dejar rodar esa lágrima es intuir que a la noche sigue el día y que por eso la espera paciente conduce a la serenidad y a lo impasible…
Alejandro Posada Beuth

“Muchas promesas disminuyen la confianza” Quinto Horacio Flaco
La solemnidad de una promesa está precedida de quien consulta con su corazón para sellar el compromiso, más allá de la obligación. No es solo la voluntad la que se empeña, sino que se llena de ímpetu la decisión íntima de no ser inferior a lo ofrecido. La franqueza y la confianza son requisitos indispensables para que la credibilidad no sea puesta en tela de juicio. Por eso lo simbólico y representativo de estos actos.
La sonrisa que se desprende de una promesa cumplida, esa sensación de satisfacción que nos recorre cuando la palabra fue honrada y la integridad probada, son quizás las mejores compensaciones para esa conciencia que inscribió en el rincón de lo sagrado la necesidad de culminar con respeto profundo lo pactado.
En la noche está la promesa de un nuevo amanecer. En el llanto está inscrita la sonrisa que ha de venir. En la desilusión, la esperanza y el consuelo. En el enojo, el potencial de autoafirmarnos. En la huida, la ilusión del regreso. En la soledad, la complicidad del silencio. En la confusión, la compañía de quien nos ayuda a allanar el sendero. En la fatiga, el poder que surge cuando el logro se asoma. En la derrota, la provocación para crear. En la apatía, la intención inscrita del reencuentro. En la ausencia, las palabras del poema que se arroparon en lo profundo de nuestro ser y que nunca podrán ser arrebatadas del lugar de privilegio. En la ruptura, las mieles de la reconciliación. En la distancia, el mapa de regreso y en la debilidad, el soporte sentido de la mano que se extiende.
En la promesa descansa el sueño que limpia y depura los instantes mágicos que surgen cuando cerramos los ojos y se revela lo inefable. En ella se subliman las más grandes pasiones para colocarse el traje de los afectos, mientras la espera paciente esculpe en nosotros la quietud de lo imperturbable.
Resulta esencial que las promesas sean decretadas de manera consciente y conociendo los límites reales para que, al final, lo cosechado sea producto de la prudencia y la transparencia. La claridad debe ser condición para re-conocernos y nacer al ser que somos sin ningún tipo de resistencia para mirar desde adentro a quien habita en nosotros.
Que la solidez y el vigor permitan la manifestación total de lo que hemos labrado a lo largo de nuestra existencia y que el diálogo interior, honesto y firme, fecunde y consagre la promesa de ser mejores para que se mantenga encendido el fuego que transmute las turbulencias…
Alejandro Posada Beuth

“La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras” Francois De La Rochefoucauld
La nostalgia generada por la ausencia evoca la sensación de carencia, abandono y hasta de vacío intenso que no pareciera encontrar topes, porque se desgarran las fibras más profundas y se toca el límite de la resistencia. Las expectativas se van quedando sin eco y la esperanza se desvanece. Más allá de lo percibido, las perspectivas comienzan a flaquear porque, en apariencia, la voluntad ha sido vencida y las fuerzas están tan menguadas que el panorama se torna oscuro y las cargas de los recuerdos anticipan respuestas de claudicación.
Por momentos el aliento se agota y desaparece el silencio para dar paso a emociones tórpidas que doblegan la intención ante una realidad que confunde y desborda. La dualidad comienza a tomar forma y la indecisión toma posesión. La sombra crece y la certeza se diluye. El cuerpo se disocia de nuestra conciencia y el porvenir se aprecia tortuoso ante un sendero que es opacado por la angustia y el sentimiento de soledad.
Pero ante un paisaje tan complejo, siempre surge un corazón que conjuga el verbo amar en presente y en ese ritual de la existencia empezamos a hacernos conscientes de que somos artesanos de nuestro destino que depende solo de nuestras decisiones, al margen de las eventualidades. Todo comienza a retomar un sentido mayor y surge una mano amiga dispuesta a acompañar para salvar dificultades y encontrar armonía para que de nuevo la noche fecunde al día, porque la historia debe continuar en el aprendizaje eterno que nos implica en las posturas frente a la vida.
Es entonces cuando se desnudan nuestras vulnerabilidades pero sale a flote la quintaesencia que revela aquello de lo que estamos hechos: moléculas que se precipitan en la armonía rítmica para irradiar lo auténtico y lo sublime, lo puro y lo verdadero, lo noble y lo sincero. Alegría que colorea la personalidad para permitir un estado de levedad que nos lleva al contacto con el alma. Alquimia real que nos devuelve la ternura, la gratitud, la inocencia y la sencillez para hacer de cada día la mejor oportunidad en pos de alcanzar la libertad, a la que solo se llega desde el desapego y el desprendimiento.
Que la consagración desde la presencia canalice nuestra devoción por la vida misma. Que podamos trascender las pequeñas discusiones para volver a nuestro reencuentro y que se encienda de nuevo el fuego que disuelva los espejismos…
Alejandro Posada Beuth