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5 octubre, 2021 Noticias

 

LA CORPORACION VIASER COLOMBIA invita a la CONFERENCIA VIRTUAL “Autocuidado, una responsabilidad esencial”, con el Dr. Jorge Iván Arango Caro, el día jueves 7 de octubre, a las 19:30 hora de Colombia, con una duración de una hora.

En tiempos de dificultad frecuentemente resulta fácil descargar en los demás la responsabilidad de lo que vivimos. En este encuentro se propone el despertar de la conciencia hacia el cuidado esencial, hacia la atención y el cuidado propio, colectivo y de nuestro entorno.

?Asiste realizando un aporte de $30.000 COP ó 10 USD destinado a la Corporación VíaSer Colombia?

INSCRÍBETE AQUÍ
https://forms.gle/KQveUja7bgpGbgMs6

HORARIOS:
19:30 COLOMBIA??, PERU??, ECUADOR??, MEXICO??
20:30 CHILE??, BOLIVIA??, PUERTO RICO?? EU(ET)??
21:30 ARGENTINA??, BRASIL??

El aporte voluntario puedes realizarlo en las siguientes cuentas:
1️⃣ Bancolombia cuenta corriente 31900001327 Corporación Víaser Colombia
2️⃣ Bancolombia cuenta ahorros 31900001389 Corporación Víaser Colombia
3️⃣ Cuenta Nequi No. 3213843943
4️⃣ Paypal- Corporacionviasercolombia2021@gmail.com

Con tu participación y el compartir contribuyes a mantener viva y a desarrollar la noble misión de servicio social y humanitario.

Ayúdanos difundiendo esta información a quien consideres pueda interesar.

✨Los esperamos✨



27 septiembre, 2021 Noticias

 

“Los fuegos del sufrimiento se convierten en la luz de la conciencia” Eckhart Tolle

La verdadera sinfonía comienza con el latir de nuestro corazón, a escasas tres semanas de engendrados. Desde entonces la música misma custodia nuestras emociones porque cada percusión registra los movimientos de la partitura de la vida para que los mejores acordes sean plasmados. Sin embargo, todo esto debe tener un impulso permanente que solo es obtenido desde una fuerza mayor, la del fuego, que con una pequeña chispa es capaz de generar la pasión y la determinación suficientes como para que la llama mantenga vivos nuestros sueños sin que nada ni nadie pueda detenerlos.

Ese fuego es la compasión, pero también la acción. Es el que transmuta la culpa en ternura y sencillez. Es el que incita al amor como el gran poder ordenante y reconoce en él, al antídoto del sufrimiento. Es también quien contagia alegría para renunciar a las profecías  auto cumplidas que generalmente se adhieren al pesimismo y al desaliento. Es el que rescata el verbo servir para ser conjugado en presente y hacerlo infinitamente contagioso. Es el que nos recuerda que Dios está en nosotros y que cuando lo evocamos comienza la verdadera alquimia en la búsqueda de nuestra evolución para convertirnos en seres incorruptibles y eternos.

El fuego es amigo de la caridad, del desprendimiento y de la cooperación e induce a la plenitud, la felicidad y la satisfacción porque, cuando arde, del “nuevo pasado” solo quedan cenizas que habrán de abonar la tierra para que la semilla de las potencialidades germine y se diluyan las bajas pasiones, promotoras de infortunio y miseria. También se alía con el perdón para encontrar en él la libertad y, de esta forma, poder abrir el camino a las emociones puras como una ventana para observar los colores del alma y así darnos cuenta de los prodigios y portentos que nos rodean.

El fuego devuelve la luminosidad, los matices y los contrastes al paisaje del día a día, para que podamos reconocer desde el respeto y aprecio a quienes nos acompañan en la faena de la existencia. Esto es descubrir y aprender como humanidad a regalar un simple gesto que puede cambiar la vida de alguien que suplica un abrazo o que tan solo reclama un hombro que le brinde apoyo. Es enriquecernos con quien nos complementa y asumir juntos el riesgo de querer explorar el sendero hacia el genuino paraíso  donde nos espera el amor sin condicionamientos ni suspicacias.

El fuego es convicción para encontrarnos en la inocencia, la espontaneidad y la bondad…

 

Alejandro Posada Beuth



20 septiembre, 2021 Noticias

 

“Solo cuando baja la marea se sabe quién nadaba desnudo” Warren Buffett

Cuando la luna besa al mar y sube la marea es señal de plenitud y abundancia que abre las puertas al alma. Más allá del oleaje, se dibujan lo eterno y lo infinito, lo inefable y lo perfecto. Las ondas desvanecen o elevan a su antojo lo que encuentran a su paso y juegan de manera caprichosa, unas veces con furia y otras tan serenas que parecieran estacionadas en el tiempo, divirtiéndose mientras se sienten observadas.

Por momentos la marea despeja las incógnitas y lleva a lo profundo preocupaciones o angustias e incluso, a su regreso, trae consigo respuestas después de consultar en ese misterio de lo insondable dejando planteados los nuevos interrogantes, a sabiendas de que siempre la ida advierte el regreso, haciendo que las lecciones sean más leves y el aprendiz más sediento para refinar sus habilidades.

Es entonces cuando el dolor puede ser un revelador del amor o cuando un simple destello puede encender el fuego. O cuando la agitación es derrotada por la paciencia y la calma. O, quizás, cuando el ser único que somos se muestra sin tapujos ni maquillajes. Es también cuando se goza con cada peldaño recorrido desde la coherencia, para que quede atrás el mártir que se camufla en la víctima. O cuando la espontaneidad y la autenticidad anuncian la expresión del ingenio. O cuando se renuncia a la búsqueda de aprobación para ser simplemente lo que somos y apreciarlo desde el libre vuelo. O cuando la palabra llega en el momento justo para reverenciar la presencia del otro. O, asimismo, cuando se renuncia a observar las manecillas del reloj como signo claro del gozo del instante que no termina porque el niño interior ha despertado.

La marea se observa a sí misma, unas veces desde dentro y otras desde la superficie para comprender de equilibrio y armonía. Disfruta del sonido de sus olas pero también de la pausa antes del retorno. Cuando sube se jacta de su fuerza y poderío, pero cuando baja lo hace desde su humildad que trasciende cualquier límite para disponerse de manera correcta en un acto de devoción y de fe que observa sin perturbar y escucha sin interrumpir porque en el silencio habita el sabio. Además, expresa sin herir porque valora y honra con cada palabra la presencia del otro.

Que la marea interior mantenga la dicha de sentirnos vivos y que, con cada movimiento, asistamos maravillados al milagro de la vida. Que nunca se detenga para que la rutina no tenga cabida y que el asombro nos acompañe siempre…

 

Alejandro Posada Beuth



11 septiembre, 2021 Noticias

 

“No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas” Lope de Vega

La vida es un continuo vaivén entre el placer y el dolor. Cada emoción es una clara expresión de que nuestro día a día está rebosante de oscilaciones. Las lágrimas parecieran amortiguar esos movimientos para mediar entre la alegría y la tristeza o la debilidad y la firmeza. Más que a los ojos, a través de estas “gotas sui géneris” se lubrica y purifica al alma, porque finalmente se convierten en esa especie de bálsamo que refresca y renueva sentimientos y colecciona ilusiones.

Cuando derramamos una lágrima, cambia el enfoque porque se lustra la lupa con la que miramos nuestra existencia y se expande la conciencia. Es entonces el momento en que cerramos los ojos para mirar hacia dentro, modificando así las perspectivas y eliminando las distracciones. Cambia la fascinación por el riesgo con cautela; surge el interés de aprender y con él la inspiración y los logros; se inculca la confianza y se desencadenan la perseverancia y la valentía para robustecer lo esencial. La mentalidad se torna motivadora y audaz.

Por todo esto, las lágrimas expresadas desde cualquier polo de las emociones, necesariamente cambian el inventario de lo personal y es, a partir de ello, que comenzamos a superar las diferencias, a confabularnos con la paz interior, a renunciar al control, a jerarquizar lo prioritario, a derrumbar fronteras, a sembrar fantasías y a recuperar el sol en nuestras miradas.

Esbozar una lágrima no es claudicar ni rendirse: es más bien un signo de sensibilidad y fortaleza interior que reconoce vulnerabilidades, más no resignación. Es vencer resistencias y alinearse para liberar pensamientos preconcebidos y permitirse fluir con determinación en dirección de aspiraciones o anhelos, con la confianza de que todo está en camino. Es comprender que las pequeñas metas tenían un propósito mayor. Es trascender lo trivial y reconocer los principios para disfrutar del itinerario hacia el viaje interior. Es darle rienda suelta a los potenciales para salir del automatismo y la costumbre. Es dejar atrás las doctrinas para alejarnos del abismo de lo irracional. Es sentir que la ternura es preponderante y que la arrogancia y lo jactancioso ya no tienen cabida.

Dejar rodar esa lágrima es intuir que a la noche sigue el día y que por eso la espera paciente conduce a la serenidad y a lo impasible…

Alejandro Posada Beuth



5 septiembre, 2021 Noticias

 

“Muchas promesas disminuyen la confianza” Quinto Horacio Flaco

 

La solemnidad de una promesa está precedida de quien consulta con su corazón para sellar el compromiso, más allá de la obligación. No es solo la voluntad la que se empeña, sino que se llena de ímpetu la decisión íntima de no ser inferior a lo ofrecido. La franqueza y la confianza son requisitos indispensables para que la credibilidad no sea puesta en tela de juicio. Por eso lo simbólico y representativo de estos actos.

La sonrisa que se desprende de una promesa cumplida, esa sensación de satisfacción que nos recorre cuando la palabra fue honrada y la integridad probada, son quizás las mejores compensaciones para esa conciencia que inscribió en el rincón de lo sagrado la necesidad de culminar con respeto profundo lo pactado.

En la noche está la promesa de un nuevo amanecer. En el llanto está inscrita la sonrisa que ha de venir. En la desilusión, la esperanza y el consuelo. En el enojo, el potencial de autoafirmarnos. En la huida, la ilusión del regreso. En la soledad, la complicidad del silencio. En la confusión, la compañía de quien nos ayuda a allanar el sendero. En la fatiga, el poder que surge cuando el logro se asoma. En la derrota, la provocación para crear. En la apatía, la intención inscrita del reencuentro. En la ausencia, las palabras del poema que se arroparon en lo profundo de nuestro ser y que nunca podrán ser arrebatadas del lugar de privilegio. En la ruptura, las mieles de la reconciliación. En la distancia, el mapa de regreso y en la debilidad, el soporte sentido de la mano que se extiende.

En la promesa descansa el sueño que limpia y depura los instantes mágicos que surgen cuando cerramos los ojos y se revela lo inefable. En ella se subliman las más grandes pasiones para colocarse el traje de los afectos, mientras la espera paciente esculpe en nosotros la quietud de lo imperturbable.

Resulta esencial que las promesas sean decretadas de manera consciente y conociendo los límites reales para que, al final, lo cosechado sea producto de la prudencia y la transparencia. La claridad debe ser condición para re-conocernos y nacer al ser que somos sin ningún tipo de resistencia para mirar desde adentro a quien habita en nosotros.

Que la solidez y el vigor permitan la manifestación total de lo que hemos labrado a lo largo de nuestra existencia y que el diálogo interior, honesto y firme, fecunde y consagre la promesa de ser mejores para que se mantenga encendido el fuego que transmute las turbulencias…

Alejandro Posada Beuth



5 septiembre, 2021 Noticias

 

“La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras” Francois De La Rochefoucauld

 

 La nostalgia generada por la ausencia evoca la sensación de carencia, abandono y hasta de vacío intenso que no pareciera encontrar topes, porque se desgarran las fibras más profundas y se toca el límite de la resistencia. Las expectativas se van quedando sin eco y la esperanza se desvanece. Más allá de lo percibido, las perspectivas comienzan a flaquear porque, en apariencia,  la voluntad ha sido vencida y las fuerzas están tan menguadas que el panorama se torna oscuro y las cargas de los recuerdos anticipan respuestas de claudicación.

Por momentos el aliento se agota y desaparece el silencio para dar paso a emociones tórpidas que doblegan la intención ante una realidad que confunde y desborda. La dualidad comienza a tomar forma y la indecisión toma posesión. La sombra crece y la certeza se diluye. El cuerpo se disocia de nuestra conciencia y el porvenir se aprecia tortuoso ante un sendero que es opacado por la angustia y el sentimiento de soledad.

Pero ante un paisaje tan complejo, siempre surge un corazón que conjuga el verbo amar en presente y en ese ritual de la existencia empezamos a hacernos conscientes de que somos artesanos de nuestro destino que depende solo de nuestras decisiones, al margen de las eventualidades. Todo comienza a retomar un sentido mayor y surge una mano amiga dispuesta a acompañar para salvar dificultades y encontrar armonía para que de nuevo la noche fecunde al día, porque la historia debe continuar en el aprendizaje eterno que nos implica en las posturas frente a la vida.

Es entonces cuando se desnudan nuestras vulnerabilidades pero sale a flote la quintaesencia que revela aquello de lo que estamos hechos: moléculas que se precipitan en la armonía rítmica para irradiar lo auténtico y lo sublime, lo puro y lo verdadero, lo noble y lo sincero. Alegría que colorea la personalidad para permitir un estado de levedad que nos lleva al contacto con el alma. Alquimia real que nos devuelve la ternura, la gratitud, la inocencia y la sencillez para hacer de cada día la mejor oportunidad en pos de alcanzar la libertad, a la que solo se llega desde el desapego y el desprendimiento.

Que la consagración desde la presencia canalice nuestra devoción por la vida misma. Que podamos trascender las pequeñas discusiones para volver a nuestro reencuentro y que se encienda de nuevo el fuego que disuelva los espejismos…

 

Alejandro Posada Beuth



23 agosto, 2021 Noticias

La CORPORACIÓN VIASER COLOMBIA, te invita a acompañarnos en el próximo evento “10 Jornada de sanación por la vida” dirigida por el Doctor Jorge Carvajal,  que se llevará a cabo el próximo jueves 26 de agosto las 19:30 (Hora de Colombia)

Este es un espacio de sanación, aprendizaje y acompañamiento. Con tu participación y el compartir contribuyes a mantener viva y a desarrollar la noble misión de servicio social y humanitario.  El aporte para asistir a este evento es voluntario y será destinado a nuestra CORPORACIÓN VIASER COLOMBIA.

 

PARA ASISTIR REALIZALA INSCRIPCION EN EL SIGUIENTE ENLACE:  https://forms.gle/B19ewqYx3HjnwiGe6

Cuentas habilitadas para aportes voluntarios:

Cuenta ahorros Bancolombia 31900001389 – Corporación Viaser Colombia

Cuenta corriente Bancolombia 31900001327  – Corporación Viaser Colombia

Cuenta Nequi No. 3213843943

Paypal – Corporacionviasercolombia2021@gmail.com

 

Programación:

7:30 pm a 7:45 pm – Introducción a la sanación

7:45 a 9:20 – Atención pacientes

9:20 a 9:30 – Sanación grupal.  En este espacio, las personas podrán poner sus intenciones o necesidades personales y/o familiares.

 

Ayúdanos difundiendo esta información a quien consideres pueda interesar.

 

✨ Los esperamos ✨

MAYORES INFORMES:

Celular: + 57 321 3843943

WhatsApp directo:  https://wa.link/72u9q0

 Correo:corporacionviasercolombia2021@gmail.com

 



21 agosto, 2021 Noticias

 

“No existe un olvido total: las huellas, una vez impresas en el alma, son indestructibles” Thomas de Quincey

 

Más que en nuestras mentes, los mejores recuerdos quedan grabados en el corazón y son alimentados desde ese fuego ardiente para que jamás caduquen. De esta manera se perpetúan en el tiempo las más radiantes vivencias y emociones que hacen que la existencia sea vivida con intensidad, sin excusas o limitaciones para cultivar alegrías y afectos y con la plena noción de que cada instante experimentado puede convertirse en el mejor pretexto  para ir en dirección  del deleite de todo lo que se convierte en irrepetible.

Irónicamente en ocasiones recurrimos, conscientes o no, a esta estrategia del olvido para expiar culpas, recuperar confianza, sobreponernos a ofensas o simplemente para aceptarnos y valorar lo que en esencia somos. Es cuando la palabra ofensiva, la desatención o algún tipo de instigación pierden fuerza y surge el guerrero interior que utiliza su escudo como primera herramienta para protegernos de los agravios.

No deben caer en el olvido, sin embargo, el reconocimiento por lo recibido, ni la conciencia ética que empodera los verdaderos vínculos, ni el bienestar y optimismo generados desde nuestra capacidad adaptativa, ni la posibilidad de mirar con nuevos ojos  la realidad que es producto justamente de esos puntos de vista del que aún puede sorprenderse, ni el derecho que hemos adquirido para disfrutar de un placer duradero como antesala a la felicidad. Mucho menos la correspondencia  a las acciones que han brotado desde el bienhechor que llevamos dentro y que desatan el poder de una sonrisa en señal de satisfacción por lo realizado y, a su vez, la renuncia desde la libre elección a lo que no edifica.

El olvido es pues, un camino de doble vía: algunas veces tratamos de evitarlo y otras de provocarlo. Si decidimos evocar historias o situaciones, deberíamos al menos tratar de cerciorarnos de que en verdad nos lleven a crear, combinar y desafiar nuestras fantasías e ilusiones producto de una inteligencia simiente como el mejor de los combustibles para pintar cercanías expansivas de aquello que somos en esencia. Si, por el contrario, la elección es olvidar, que podamos entonces desprendernos de inhibiciones, pudores, espacios invadidos, honores desprestigiados, temores infundados, injerencias indebidas, o decisiones imprecisas, criterios inadecuados, resentimientos, actitudes cobardes o pusilánimes.

Que la claridad y el arte de la volición estén siempre de nuestro lado para identificar cual es el sendero a recorrer…

Alejandro Posada Beuth



17 agosto, 2021 Noticias

 

“El desafío no es ser diferente, sino consecuente” Joan Jett

 Los retos crean nuevas competencias y habilidades que hacen que la vida sea una conquista continua y dinámica. Cada día es puesta a prueba nuestra capacidad creativa e innovadora en procura de un perfeccionamiento mayor. Múltiples desafíos que evitan la rutina y la anquilosis hacen que la aventura de la existencia se alimente de sorpresas para que, al desprender las hojas del calendario, siempre haya algo por descifrar y tratar de encontrar respuestas incluso en tiempos de crisis.

Pero en el plano de lo humano, el desafío no está simplemente en competir o en sacar ventaja frente al otro, sino más bien en armonizar corazón y cerebro para poder rescatar valores como la gratitud, el cuidado mutuo o la coherencia. Es aligerar las cargas, pensar que aquello que luce como infranqueable es posible, liberar el tiempo y el agobio para volver a confiar. Es también superar el separatismo desde la sabiduría, observar desde la quietud, dominar el pensamiento y disipar el odio.

Para esto es necesario volver a dibujar esperanzas, viajar a través de lo insondable, enfrentarse a los recuerdos con la espada que vence las nostalgias y añoranzas,  despertar al niño que llevamos dentro para retirar fronteras y ser testigos del milagro del presente, morir a la rigidez de los esquemas, escuchar la voz de los amantes en la metáfora que derrama las emociones, quedarse dormido contemplando estrellas para emerger al alma, reavivar el fuego y permanecer inalterables ante las provocaciones para encontrar la noble verdad del sendero que conduce a la cesación del sufrimiento y al encuentro con lo ético y las rectas acciones.

El desafío está en reemplazar los deseos por aspiraciones, en cambiar la posesividad y el vacío de la soledad, por la seguridad de la verdad. De igual manera en recordar que el sol brilla siempre y acompaña nuestras propias sombras y que podemos escuchar toda la sinfonía y no tan solo un instrumento. De nosotros depende soltar los apegos y los miedos e ir en búsqueda de la auténtica riqueza que nos permite compartir aún aquello que parece esencial y re-significar así todos nuestros haberes.

Ese gran reto está en comprender que las creencias limitantes nos llevan a sentir hambre aun teniendo en frente el banquete de la vida.

Que sea el momento para asumir el desafío desde la humilde actitud de quien está dispuesto a seguir asombrándose para darle paso a la sublime inspiración…

 

Alejandro Posada Beuth



11 agosto, 2021 Noticias

Lo que uno espera de la vida, el “Ikigai” de los japoneses, resulta ser un fundamento básico para encontrar “una vida con sentido”. Este Jueves 12 de Agosto, a las 6:30 PM hora Colombia, vamos a tener un invitado súper especial: el Dr. Claudio Mendez, Médico Pediatra, Chileno, además con formación en Sintergética y con una gran experiencia como conferencista nacional e internacional. Dueño de un humor maravilloso, quien nos hablará de la importancia de tener una razón para vivir a traves de 4 pilares basicos: pasión, misión, profesión y vocación.
Desde la “Auto Observación Neutro Consciente” podremos tener una visión ampliada de estos temas
Como siempre, vamos a disfrutarlo por el canal de Instagram: @alejandro posada beuth

VIAVIDA

Somos una empresa comprometida con la vida, creada y conformada desde el año 2001 por un grupo de médicos colombianos, cuya actividad docente, asistencial e investigativa, de más de 30 años converge a través de un enfoque sistémico en la Sintergética* como una propuesta integrativa de los distintos paradigmas terapéuticos del mundo.

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