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12 abril, 2023 Noticias

Imagen de Albrecht Fietz en Pixabay

“La resurrección de Cristo es una promesa de que el sufrimiento y la muerte no son el final de la historia” Desmond Tutu

 

Siempre después de la noche, existe la promesa de un nuevo día y, con él, una luz se enciende para mostrar el sendero. Después del invierno se asoma la gracia de la primavera. Luego de la muerte celebramos la resurrección, la fiesta para un nuevo encuentro con el Ser que renace para liberarse de sus ataduras y avanzar con la convicción de que esa tierra prometida ya hace parte de nuestro inventario. Más que una fábula, surge ahora una realidad que enciende la llama intensa en nuestro corazón, en señal de que la verdadera alquimia ha comenzado para que esa pascua represente el paso de la esclavitud a la libertad, la verdad y la vida.

Pascua es dejar que el pasado quede atrás, renunciar a los lastres, sanar emociones y generar aprendizajes para trascender las culpas. Es comprender que cada día las oportunidades se acercan pero que hay que salir en su búsqueda. Es experimentar sentimientos de gratificación ante la certeza de que cada uno de nuestros actos es una muestra de altruismo y generosidad. Es saber que nuestras necesidades están cubiertas y que de nosotros depende disponer de ellas favorablemente. Es volver a darle sentido a la existencia y apreciar con agradecimiento cada segundo vivido intensamente.

Pascua es también entender que las heridas hacen parte de nuestra biografía, pero que con ellas hemos despertado al Ser resiliente que habita en nosotros, sustentados en el amor, la solidaridad, la compasión y el afecto. De esta manera volvemos a identificarnos con lo que somos, sin apegos y con la conciencia puesta en lo sencillo, que ha de mostrarnos lo profundo para no conformarnos con trivialidades. Es volver a relacionarnos hilvanando con empeño nuestras interacciones, conservando la capacidad de asombro para darle autenticidad a cada momento y edificar historias amables que exalten la buena voluntad y los más nobles propósitos.

Esa resurrección nos lleva a transformar los miedos, la ansiedad y la angustia, en nuevos ideales para trazar actitudes que permitan dar sentido a lo vivido. Entonces, no será necesario emitir juicios u opiniones, sino que habrá llegado el instante en que nos liberemos del victimismo para fijar y luchar por una escala de valores acorde con nuestros sueños.

Que esta pascua nos permita reconocer el sacrificio de Aquel que, por amor, fue capaz de entregar hasta su propia vida por nosotros y que este nuevo amanecer nos regrese a la Fuente, a la eternidad y la omnipotencia, al alfa y al omega…

 

Alejandro Posada Beuth



1 abril, 2023 Noticias

Imagen de Szabolcs Molnar en Pixabay

“Cualquier paisaje es un estado del Espíritu” Henri Frédéric Amiel

Cada día nos regala un panorama cuyos matices dependen de quien lo observa. Por momentos pareciera oscuro, pero en otras ocasiones se llena de brillo y color. Seguramente el paisaje interior de nuestras emociones determina la forma en que lo apreciamos. Cuando contemplamos lo que nos es dado, surge un abanico de posibilidades que hace que la vida sea percibida de una u otra manera. Es como un despertar desde la nada absoluta, para comenzar a dar pinceladas que reflejen la obra perfecta de nuestra existencia y dar sentido a cada escena en la que somos nosotros los actores principales.

Cuando hacemos consciente lo inconsciente, vemos aquello que no veíamos y conectamos con otra realidad que dibuja un paisaje en el que el universo vibra desde la música de las esferas, para vincular lo que vivimos en nuestro interior con lo que en apariencia está afuera. Así podemos observar sin perturbar, escuchar sin interrumpir, palpar sin agredir, caminar sin atropellar, disfrutar de la flor sin robarle su aroma. Comenzamos a conectarnos con la verdad y la calma, para aquietar el mar de los deseos e ilusiones. Empieza así a esbozarse un silencio que es el vientre de donde nace el arte de contemplar para extasiarnos en la perfección.

Un paisaje invita a la meditación y la reflexión, a estar atentos para respirar lo revelado, a despertar emociones, a dar forma y nitidez a las ideas, a valorar lo que antes fue despreciado. Puede cambiar nuestra visión del mundo; quizás nos permita pasar del dolor y el desánimo, al alivio y el entusiasmo. O tal vez genere nuevos interrogantes en la búsqueda de otras respuestas para no quedarnos con la primera impresión que puede distorsionar la realidad.

La vida nos da los colores, pero cada uno de nosotros decide como mezclarlos. Los ingredientes del mejor plato están a disposición, pero de su combinación y sus porciones, además del afecto que pongamos en la preparación, dependerán su sabor y lo apetitoso que resulte. Los componentes de la obra están allí, pero la estética y el orden son definidos por nosotros. Los pensamientos son nuestros, pero de su direccionamiento se desprenden las acciones. El intelecto hace parte de nuestro equipaje, pero nuevamente somos nosotros los que retroalimentamos el conocimiento.

En síntesis, el paisaje es el resultado de la manera en que vivimos y nos relacionamos con todo aquello que nos fue entregado generosamente. Su colorido es decisión nuestra…

 

Alejandro Posada Beuth



27 marzo, 2023 Noticias

Imagen de Erik Karits en Pixabay

 

“Cuando dejo ir lo que soy, me convierto en lo que puedo ser. Cuando dejo ir lo que tengo, recibo lo que necesito” Lao Tse

 

Al aferrarnos a cosas materiales, a las personas e incluso a viejos hábitos o patrones de comportamiento, estamos muriendo a la posibilidad del cambio y con ello a la aceptación de las circunstancias, lo que hace que se extinga la flexibilidad y que en muchas ocasiones no podamos trascender a lo realmente sustancial.

Confundimos huellas de amor con dependencia y subordinación, que pueden acarrear sufrimiento y dolor. Emociones tóxicas como el rencor o la animadversión, heridas antiguas o angustias, impiden dejar en el pasado momentos difíciles. Relaciones que fracasaron por el ego, los celos o la posesividad, pueden ser señales claras de que es tiempo de trabajar en el desapego.

El amor es la categoría más alta de lo universal, la suprema recompensa y por ello es necesario recurrir a él para permitirnos avanzar hacia la recuperación de la libertad, muchas veces subyugada por los apegos. Cuando priman el cariño y el afecto estamos contribuyendo a sanar todo aquello que obstaculiza nuestra armonía y esto facilita el regreso al centro, al corazón, a lo esencial, lo cual derrumba los paradigmas y las necesidades que parten de ilusiones y quimeras.

Desde el desapego recuperamos nuestro derecho a soñar, a canjear lo que identificamos como perjuicios o quebrantos, por beneficios y provecho. Es entonces cuando nos hacemos conscientes de la importancia de vivir serenamente, en presente y sin más expectativas que experimentar el gozo y la bienaventuranza con cada situación para dejar ondas de posibilidades infinitas y crear así nuevas realidades que nos dirijan a intenciones íntegras que contribuyan al encuentro con lo verdadero, soportando incluso la incertidumbre.

El desapego nos permite avanzar sin mucho equipaje, sin pesos innecesarios, sin excesos, para proyectarnos y fluir en la construcción de los mejores proyectos, lo cual implica compartir momentos, esfuerzos y dedicación que habrán de edificar ideales, aspiraciones o anhelos para volver al significado profundo de las cosas. Soltar, paradójicamente nos lleva a recibir de nuevo pero siendo conscientes de que lo que nos llega puede ser efímero y tal vez sea apenas la excusa perfecta para dejar atrás el temor, el dolor, la culpa, el resentimiento o las frustraciones.

Que el vivir sin apegos nos permita volver a elegir lo fundamental para re-conocernos…

 

Alejandro Posada Beuth

 



18 marzo, 2023 Noticias

 

“El primer paso no te lleva a donde quieres ir, pero te saca de donde estás” Anónimo

Superar la resistencia del inicio puede resultar complejo, pero correr el riesgo siempre vale la pena cuando la conquista del propósito es lo que está en juego. Apartar el miedo o la incertidumbre requiere coraje, resolución y audacia. Somos una inteligencia alineada con el universo y por ello es necesario situar la mirada en aquello que queremos alcanzar para orquestar y dar la bienvenida a lo que ya se empieza a gestar en nuestro interior.

Dar el primer paso implica crear el instante y no esperar a que el momento llegue. Es necesario, eso sí, tener claridad meridiana de hacia dónde queremos ir y, si es del caso, con quien queremos avanzar para sumar intenciones y emociones. De esta manera la experiencia habrá de encontrarnos y los estados creativos serán parte del presente eterno para abrir el corazón de forma impecable e intuir la realidad con optimismo y sin vacilaciones.

Actuar de forma sincera, calmada, alejados de las obsesiones, conectando con sinceridad y sencillez para acortar distancias, nos despeja el camino, nos permite soltar las ansias de dominio, observar nuestros pensamientos para controlar las reacciones y comenzar a confiar en la intuición. Por eso, al dar ese primer paso, es importante cultivar el silencio, meditar y cuidar el entorno, sentir y permitirnos fluir desde el desapego para dejar huellas de amor en cada movimiento, crear una realidad amable y acogedora, darle categoría al espacio y al tiempo de los sueños, sepultar el pasado que oprime y abrirnos al porvenir con entusiasmo, recuperar la magia del encuentro y emprender cada día para recrearnos con deleite y saboreando la abundancia.

Lo incierto y lo desconocido pueden hacernos dudar cuando pretendemos dar el primer paso y por ello es necesario evitar el azar para no lanzarnos al vacío. Se trata precisamente de lo contrario: buscar el equilibrio y la dirección adecuadas para verificar la realidad que queremos confirmar. Tenemos en nuestras manos un mundo de posibilidades que solo espera a que la marea se aquiete para manifestarse. Es necesario derrumbar lo que nos restringe y disponer de la energía suficiente que nos conecte con ese “yo” que asuma que el instante ha llegado para explorar nuevos senderos, entendiendo que no van en un solo sentido y que pueden ser modificados.

Que ese primer paso nos muestre con claridad que ha llegado la hora de ponerle límites a la pequeñez para que sucedan cosas grandes en nosotros…

Alejandro Posada Beuth



13 marzo, 2023 Noticias

Imagen de Antonio López en Pixabay

“No hay mayor cercanía entre dos personas, que sonreír al leerse” Anónimo

 

Las fronteras individuales se ven superadas por la cercanía cuando los vínculos así lo permiten. Hay eco y reciprocidad que refrescan los afectos. Esa sensación de proximidad, calidez y confianza se convierte en una pincelada emotiva que puede ser el combustible necesario para continuar cuando las fuerzas parecieran insuficientes.

Cercanía es conectarse con algo profundo que conmueva e inquiete, que active ilusiones, que sorprenda y excite, que genere nuevos interrogantes, que permita coleccionar más y más historias, que alimente la imaginación, que ayude  a materializar sueños, que libere confusiones, que rescate el instrumento que somos para que volvamos a ser música y a dar la nota que nos corresponde.

Cada segundo puede ser eterno: el de un beso, el de mirar absortos una flor y contemplar un fruto, el del dolor, el de la muerte. Pero sin duda, el de la cercanía puede llegar a ser tan intenso que se pierdan los contornos del tiempo para amortiguar los altibajos de lo cotidiano, afrontar con tenacidad lo que se asoma y rendir homenaje a quien nos acompaña sin condiciones para ayudarnos a soportar el peso.

La actitud amorosa y fraterna, la cooperación sin disputas de poder, la voluntad para hacer afirmaciones, la escucha que reconoce y enaltece la presencia del otro, las acciones sustentadas en pensamientos y sentimientos solidarios, la transformación de las exigencias en preferencias, la abundancia al compartir experiencias, el entusiasmo por el aprendizaje, el uso de la palabra precisa y el gesto correcto, el ser capaces de ser espontáneos y auténticos: ¡todas estas son expresiones de cercanía!

Por eso, en este estado, es mandatorio resolver los conflictos y ser coherentes con el alma, escuchar sus instrucciones para ayudar sin ser mártires o víctimas y sin buscar aprobación, vivir apasionadamente y establecer un diálogo permanente con la mente superior para asumir cada paso con decisión y honestidad, interpretar los silencios desde el respeto y la comprensión, además de ser tolerantes pero sin permisividades disfrazadas de demagogia o sumisión.

Que la cercanía nos toque de verdad, que la soledad sea nuestra compañera sólo cuando así lo decidamos, que siempre permanezcamos en dirección de lo primordial, que podamos mirar de frente con la certeza de haber hecho lo que dictó la conciencia, que la armonía sea siempre la consecuencia de nuestras obras…

 

Alejandro Posada Beuth



7 marzo, 2023 Noticias

Imagen de harshil bodar en Pixabay

“Estamos cerca de despertar cuando soñamos que soñamos” Novalis

 

Y llega un momento en el que hay una voz interior que nos dice que es el instante preciso para  abrir los ojos y comenzar a mirar desde una perspectiva mayor para dimensionar la profundidad y el sentido verdadero de la vida. Comenzamos a darnos cuenta de que algo más allá de lo que percibimos nos cuestiona y nos lleva a la reflexión para reevaluar nuestras creencias.

Con el despertar comenzamos a tomar conciencia de la importancia del principio de la abundancia y uno de los primeros pasos consiste en vivir agradecidos por todo lo que somos y poseemos. De esta manera expandimos nuestros pensamientos y liberamos la ansiedad para que todo suceda naturalmente. No hay reproches ni críticas: sólo compañía. No hay esclavitud por nada ni por nadie porque reconocemos nuestra libertad.  No hay visiones catastróficas: sólo coyunturas convenientes. No hay tiranos ni cretinos: sólo gobernantes que escuchan a su pueblo. No hay egoísmos ni falsos argumentos: sólo benevolencia y entrega.

Al despertar elevamos los ojos al alma para derrotar al pesimismo y desterrar la sombra. Actitudes y acciones van en dirección de grandes transformaciones en el empeño porque todo sea mejor. Los motivos se llenan de abnegación y filantropía. Las proyecciones ocurren porque rescatamos lo mejor de lo mejor. Las mañanas comienzan con alegría y una buena dosis de sonrisas y color. Los sueños se despliegan y los privilegios se hacen manifiestos. Las dudas se diluyen porque no tienen cabida en el yo sagrado. La mente serena sale en búsqueda de nuevos aprendizajes para incluir a los otros en las nuevas decisiones. La mirada es directa pero amable porque no hay motivos de vergüenza.

Cuando abrimos los ojos al mundo en este despertar del Espíritu, nos acompaña la convicción de tocar el corazón de alguien más y cada palabra, cada gesto, están cargados de mensajes auténticos que provocan compromiso. La imaginación y la pasión se toman de las manos para sustentar equidad. La autenticidad y el sentido de identidad surgen como claros exponentes del rumbo hacia el que vamos, siempre con la marca del corazón. Los brazos extendidos convocan y los sentimientos albergan solo aquello que une y suma.

Que ese despertar esté lleno de sorpresas. Que cada quien luzca su mejor traje y el rostro más feliz. Que la voluntad permanezca férrea cuando se trate de darlo todo para no conformarnos con migajas. Que se creen cada día escenarios de colaboración y empatía…

Alejandro Posada Beuth



27 febrero, 2023 Noticias

SERENIDAD

 

Imagen de Tyrone Porter en Pixabay

“¡Cuánta grandeza, tener la debilidad de un hombre y la serenidad de un Dios!”

Lucio Anneo Séneca

 

Gestionar las emociones es uno de los grandes retos para llegar a un estado de equilibrio en todos nuestros planos y afrontar los momentos complejos que la vida nos ofrece para ponernos a prueba. Es despejar la niebla y encontrar refugio en momentos de paz y sosiego que nos permitan ver las situaciones desde la sabiduría y el entendimiento.

La serenidad hace parte del desarrollo de un buen carácter y evita el desborde de impulsos y emociones; nos ayuda a darle la justa medida a las cosas y permite que se despeje el horizonte para evitar la tristeza, la frustración o la sensación de derrota; mantiene la mente en un estado de calma para superar contextos que parecerían desfavorables y facilita actuaciones acertadas.

Instintivamente solemos estar en estado de alerta por cuanto interpretamos como amenaza muchos de los sucesos que se incrustan en un mundo repleto de demandas y presiones. Son tantos los estímulos que llegan que por momentos nos quedamos sin recursos para afrontar favorablemente lo cotidiano y es cuando las preocupaciones comienzan a ganar terreno y nos volvemos cautivos del miedo o la angustia que suelen ir de la mano de la necesidad de tener siempre el control.

La serenidad nos permite ver el mundo con mayor claridad, reflexionar y volver al centro cuando sentimos que las emociones nos superan. Es de esta manera como podemos dejar a un lado la ansiedad o la agitación que no son buenas consejeras, para sintonizarnos luego desde el equilibrio interior con todo lo que nos rodea. La inmediatez y la celeridad  comienzan a quedar relegadas para dar paso a las ideas inspiradoras que solo estaban esperando la quietud y el reposo. Esto es volver a la confianza, la determinación y la seguridad para aplacar pensamientos tóxicos.

La serenidad permite controlar los movimientos y afrontar con valentía para evitar que las tormentas destruyan las perspectivas. Así mismo, despeja el sendero para tomar las mejores decisiones y resulta ser una buena aliada de la confianza entremezclada con la intuición, ingredientes perfectos para saborear los aciertos.

Que la claridad, el reposo y la fuerza de lo imperturbable nos acompañen y nos revelen la serenidad que habita en nuestro ser esencial…

 

Alejandro Posada Beuth


VIAVIDA

Somos una empresa comprometida con la vida, creada y conformada desde el año 2001 por un grupo de médicos colombianos, cuya actividad docente, asistencial e investigativa, de más de 30 años converge a través de un enfoque sistémico en la Sintergética* como una propuesta integrativa de los distintos paradigmas terapéuticos del mundo.

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