BLOG

WhatsApp-Image-2020-06-24-at-4.40.03-PM.jpeg
26/Jun/2020

Queremos expresarles nuestros más sinceros agradecimientos por todo su amor, generosidad y apoyo mostrado durante el pasado fin de semana, a través de todos sus comentarios y sus mensajes nos honran, nos llenan de gratitud y nos hacen reafirmarles nuestro compromiso de acompañarlos en su proceso de aprendizaje y de mejorar cada vez más los recursos para que ustedes puedan acceder a la información.

El haber realizado con éxito el segundo módulo de la Formación en Sintergética “ Reflexoterapias (reflexosintergia) el empleo de los Biocircuitos” en la modalidad online, es un motivo que nos llena de felicidad, en esta ocasión contamos con la asistencia de 151 personas de 10 países, juntos logramos crear un nuevo paradigma y avanzar a otro nivel, demostramos que, con compromiso, dedicación y responsabilidad, si se puede!
Es nuestro deseo continuar fortaleciendo y estrechando nuestro vínculo con ustedes, es por esto que hemos decidido continuar y sacar adelante nuestras formaciones a pesar de las adversidades, nos sentimos muy honrados y felices por todas las manifestaciones de cariño que nos brindaron durante este fin de semana.

Desde ya, nos estamos preparando para el próximo módulo 3, que realizaremos en Agosto 29 y 30 del presente año, les mantendremos informados de todos los pormenores y novedades al respecto.

Cordial saludo,


25/Jun/2020

 

 

“Una sonrisa es una luz en la ventana de nuestra alma, indica que el corazón está en casa” (Proverbio Chino)

 

 Mucho más que el reconocimiento de una expresión, una sonrisa puede hacer la diferencia y ser la mejor tarjeta de presentación para abrir las puertas del corazón del otro. Más que un grupo de músculos que revelan o exteriorizan emociones, puede ser una forma sencilla y duradera para acercarnos. En apenas fracciones de segundo, el cerebro identifica a la perfección la actitud que se dibuja con ese gesto elemental.

Una sonrisa natural y auténtica genera confianza, conecta y hace que nos olvidemos de la tensión y la agresividad. Rompe el hielo y hasta seduce porque nos sentimos queridos y valorados. Es un código universal que denota aceptación y acogimiento. Evoca reciprocidades y llena de luz una mirada. Hasta acelera el ritmo cardíaco si proviene de un ser amado y surge la sensación de ternura y compañía porque, de manera inevitable, encuentra eco en los más puros sentimientos.

El acto de sonreír incrementa la energía y contagia optimismo y certeza que permiten intuir que todo irá bien. Fortalece los lazos de unión y hasta favorece cambios en nuestra fisiología corporal. Pero, ante todo, despliega los sueños y activa la imaginación a tal punto que el niño interior despierta la ilusión por lo que ha de venir y expresa su gozo en lo más profundo de nuestro ser, con el entusiasmo suficiente como para advertir que es momento de vivir en presente. Este movimiento libera las endorfinas necesarias que inoculan alegría y vitalidad capaces activar ese trampolín que nos impulsa hacia el bien-estar.

Por eso ahora que tenemos que adivinar una sonrisa a través de los ojos, en un rostro parcialmente oculto, resulta fundamental compenetrarnos desde lo más sutil y poner a prueba nuestra sensibilidad, sin tapujos, sin armaduras, sin corazas, para permitir permearnos mutuamente desde esa caricia espontánea que no es otra cosa que el fiel reflejo de un potencial enorme de cariño que sale a borbotones buscando el mejor de los depositarios.

Es paradójico, que cuando se libera una sonrisa se puede llegar al éxtasis con una lágrima que ya no puede contenerse en señal de alborozo y júbilo. Es cuando una carcajada ahuyenta el invierno del rostro y la luz de la sabiduría identifica nuestro grado evolutivo.

Que el acto de sonreír sea declarado “patrimonio de la humanidad”

 

Alejandro Posada Beuth


21/Jun/2020

 

“Conforme la noche se vuelve más fría, los abrazos se vuelven más cálidos”

Anthony T. Hincks

 

Mucho más que estrechar dos cuerpos, un abrazo es observar el arcoíris bajo la lluvia. Es experimentar con fascinación la forma como se recomponen las heridas y el sufrimiento a través de la magia de un encuentro auténtico y verdadero. Es ver colmada la esperanza de fundirse con el otro cuando sentimos que desfallecemos. Es entregarse con la confianza plena a la caricia para el alma, desde la comunicación sin palabras. Es palpitar alimentados por el eco de dos corazones que sonríen cuando la certeza y el amor coinciden.

Un abrazo consuela, contempla y complementa. Acompaña y estimula. Invita a seguir adelante a pesar de los sinsabores. Reconforta y resulta terapéutico si es brindado en el momento preciso y desde la más pura de las intenciones. Disipa emociones negativas como el odio, la tristeza o el miedo que se transmutan en gestos amables y en miradas que inspiran. Estremece y nos enseña porque lo humano sale a flote cuando nos reconocemos vulnerables.

Desde esa cercanía, se respira el olor de la proximidad que permite que el anclaje y la seguridad se recuperen porque la convicción incrementa la fe. En ese lenguaje la tranquilidad y el cariño se manifiestan para traspasar todas las corazas. En él se refugian la empatía y la alegría que se entrelazan con la fortaleza, el apoyo y la ternura.

En ese abrazo prolongado, las brasas del corazón arden y generan el calor suficiente como para disipar el frío de la soledad. Así, la incertidumbre, el rechazo o el abandono se retiran en silencio para dar paso a la serenidad. Los momentos de frustración son gestionados hacia el aprendizaje y la acción de creer recupera su dimensión para recordar la propia naturaleza del ser, en su búsqueda de plenitud y sentido. Se expanden las posibilidades desde el gozo y la mirada cambia porque ahora el foco está puesto en lo inminente.

En un acto tan simple pero tan grandioso como este, nos sintonizamos con la bondad y se estrechan los vínculos que desvanecen la resistencia porque se reafirma la Divinidad. Surge un sentimiento de gratitud tan fuerte, que el inventario de las carencias se hace nulo porque hasta en lo más sencillo se observa la abundancia. Es cuando el amor se convierte en la máxima verdad.

Que muy pronto podamos deleitarnos en ese abrazo que ahora se muestra esquivo…

Alejandro Posada Beuth

 


VIAVIDA

Somos una empresa comprometida con la vida, creada y conformada desde el año 2001 por un grupo de médicos colombianos, cuya actividad docente, asistencial e investigativa, de más de 30 años converge a través de un enfoque sistémico en la Sintergética* como una propuesta integrativa de los distintos paradigmas terapéuticos del mundo.

Todos los derechos reservados.