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2 mayo, 2022 Noticias

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota” Teresa de Calcuta

 

En ese pequeño volumen que conocemos como una gota hay la suficiente energía para agrupar moléculas, mantener la fuerza de atracción y la justa tensión para conservar la estabilidad.

Así mismo, en una gota de ternura existe la misma intensidad expresada a través de un sentimiento de aprecio, de cariño puro, de amor franco, de dulzura. Pero, a su vez, de firmeza, respeto y reconocimiento por el otro. Es de donde parten la mirada cómplice y el abrazo que no terminan porque ya se ha sembrado la confianza suficiente como para entender y recibir al otro desde lo más sublime, sin que haya espacio para la duda. En ella está inmersa la necesidad de cuidar y proteger al otro y, por tanto, tampoco tienen cabida las suposiciones dictadas por el ego.

En una gota de alegría se identifica la sensación de estar completos porque no empoderamos a nadie y, más bien, nos hacemos responsables de nuestra propia felicidad que va seguida de una sonrisa contagiosa y de actos o gestos acordes, que nos permiten alejarnos de las limitaciones, vivir en abundancia, en un estado de agradecimiento que genera gozo permanente. En ella, hay una buena dosis de convicción que nos hace auténticos y que nos permite pensar en que nuestra naturaleza es bondadosa. Por eso la mezquindad y el juicio sin argumentos no pueden estar presentes.

Con una gota de seguridad volvemos a creer y a encontrar puntos de unión sin dejarnos llevar por nuestras propias carencias. Por eso, le damos al otro el beneficio de ser escuchado antes de condenarlo. Es cuando comenzamos realmente a valorar lo que poseemos, no lo que nos falta y que en ocasiones endosamos a quienes han estado cercanos, que terminan siendo los destinatarios de nuestras vacilaciones.

En una gota de libertad encontramos el derecho sagrado y suficiente como para emprender el vuelo y dejar que el otro lo haga, identificando y honrando las diferencias, sin que estas sean pretextos para romper los vínculos que ya habían sido sellados con el corazón. Por eso, si amamos, rompemos las ataduras e ilusiones que nos obnubilan y nos hacen sentir dueños de quienes están a nuestro lado. Surge entonces la necesidad mutua de encantarnos de nuevo para que haya tantas gotas de comprensión, calma, lucidez, generosidad, compasión y transparencia, como para poder volver al Ser esencial.

 

Alejandro Posada Beuth



25 abril, 2022 Noticias

“Si tu corazón es un volcán, ¿cómo esperas que en él broten flores? Khalil Gibran

En la medida en que nos hacemos conscientes de nuestras emociones, vamos generando señales que nos llevan a pensar que un sentimiento puede ser el motor más importante para una acción, aunque no necesariamente vaya precedido de la razón. Eso que nos dicta el corazón hace que se evoquen muchas impresiones o afectos que pueden ser la manifestación de huellas imborrables y que, incluso, pueden modificar por completo nuestras vidas.

Ante la espontaneidad de una emoción, debe surgir un intérprete, un sentimiento, que puede perdurar en el tiempo con base en la evaluación hecha de manera subjetiva y que se ve representado en  un estado anímico. Es así como, un sentimiento de unidad puede expresarse como fortaleza, compañía o como un vínculo mayor. O si es de tristeza se puede reflejar como añoranza o nostalgia. Y si fuera de euforia, como plenitud y gozo incalculable. O inseguridad y hasta angustia, si son los celos los que tratan de manifestarse.

Un sentimiento es una bella oportunidad para recordar lo susceptibles que somos, pero también lo maravilloso que resulta fluir con cada uno de ellos. Todo esto representa la afluencia del alma y la manera como la armonía hace parte de nuestro verdadero yo, para que el poder ordenador reoriente y exalte lo mejor de la humanidad en nosotros y, de esta forma, poder expresar la pureza que irradia más allá de allá y retira los velos de lo complejo. Esto tan simple ya puede ser inmensamente sanador.

Saber callar y restablecer el diálogo mental no debe confundirse con ocultar los sentimientos. Más que eso, se trata de sacarlos a flote reconociendo la necesidad de ser compartidos sin limitaciones. El universo es infinito y somos parte de él. Por lo tanto desconocemos las fronteras. Esto es acercarnos a la expansión como principio de la abundancia, partiendo de la posibilidad de declarar lo que somos, reconociéndonos como seres altamente sensibles, lo cual hace parte de nuestras fortalezas.

Nadie puede adueñarse de nuestras ideas o percepciones y por lo tanto, tampoco de nuestros sentimientos. Somos responsables únicos de aquello que nos conmueve y del modo cómo lo interpretamos.

Que a partir de ahora podamos sintonizarnos serenamente con cada  situación vivida y que después de aceptarla y hacerla parte de nuestro inventario podamos resonar, sin fricciones, para conocer la importancia de un verdadero sentimiento.

 

Alejandro Posada Beuth



18 abril, 2022 Noticias

 

“Cuando dejo ir lo que tengo, recibo lo que necesito” Tao Te Ching

La vida es cambio, movimiento, dinamismo. Por momentos nos aferramos y dejamos de comprender que es necesario fabricar el vacío para seguir recibiendo. El dejar ir constituye una buena estrategia para abrirnos al mundo de las posibilidades. Editar día a día nuestra existencia es conservar la capacidad de fascinarnos y de ir escribiendo cada episodio con entusiasmo, a pesar de los pesares. Es comprender que, al liberar y soltar, estamos  “cometiendo” el más bello acto de amor porque ir sin ataduras es remontar el vuelo para renovar fuerzas.

Dejar ir es asumir el desafío de rediseñarnos y mirar con optimismo para encontrar, en lo bueno, la mejor forma de relacionarnos desde lo sustancial y profundizar así en el sentir para intuirnos mutuamente y, de esta manera, cultivar el entendimiento suficiente como para pensar en metas comunes y en hollar juntos el sendero. Es proyectarnos de manera positiva aún a sabiendas de que no perdemos el derecho a equivocarnos. Es apartarnos del caos y recuperar el sentido. Es alejarnos del peligro de las formas y volver a lo fundamental. Es preguntarnos desde el ser para encontrar las respuestas que ya están inscritas en el universo, esperando el momento oportuno para acceder al verdadero conocimiento.  Es, además, decodificar las señales y explorar lo insondable para dar el paso de lo complejo a lo simple, donde habita Dios.

El miedo a la pérdida puede erigirse como uno de los grandes obstáculos para dejar ir. Los apegos impiden la llegada de nuevas circunstancias y con frecuencia nuestras emociones evitan que veamos otras formas de enriquecer lo cotidiano. Tal vez sea el momento de entregar generosamente y permitir que cada uno produzca su música interior y ponga el sello personal a sus acciones. Es posible volver a empezar y romper cadenas para continuar el camino propio entendiendo que lo ya recorrido no necesariamente debe marcar el destino.

Aceptar lo que es real, sin quedarnos con lo que quisiéramos que fuera, es un gran paso para dejar ir. Quedan atrás muchos pensamientos, creencias y vivencias que ponen a prueba nuestra resiliencia y llaman al orden a la creatividad para cambiar los puntos de enfoque y asimilar, aunque duela, aquello que ha de ser parte de los recuerdos. Es así como comienza el ritual interior de la entrega y la no resistencia. Es trasmutar y confiar en que lo mejor está por venir y en que nuevos aires harán que tomemos decisiones para aliarnos con el tiempo como el mejor diluyente…

 

Alejandro Posada Beuth



11 abril, 2022 Noticias

“Siempre es demasiado temprano para abandonar” Norman Vincent Peale

 

Cuando esa voz interior nos anima a continuar sin desfallecer. Cuando nos dicta cual es el paso a seguir e insinúa que vale la pena el esfuerzo. Cuando a pesar de la fatiga hay una necesidad absoluta de seguir avanzando ante la convicción de cambiar un destino. O cuando emerge un ímpetu mayor que nos mantiene enfocados, es entonces también el momento en que nos percatamos de que verdaderamente un compromiso es más fuerte que cualquier obstáculo porque el nivel de conciencia e intención hacen que se cristalicen las acciones y quede atrás lo trivial.

Un compromiso adquiere la virtud de lo sagrado porque están en juego el honor y la honestidad. Implica entusiasmo y decisiones acertadas de la mano del conocimiento. Más allá de las obligaciones está el deseo profundo de llevar a cabo aquello que hemos incluido en lo que consideramos jerárquicamente importante. Se pone a prueba nuestra capacidad de responder y con ella la voluntad que nos guía hacia la conquista  de acciones mayores. Es, sin lugar a dudas, un impulso que nos trasciende y que nos aleja de la vacilación. Es fascinante, por decir lo menos, porque nos permite volver al centro.

Cualidades como la confianza, la transparencia y la dignidad evidencian que, de por medio, hay un corazón que sella el compromiso. Ya no es necesaria una firma porque esa rúbrica la impone un ser diáfano y coherente. Basta mirar a los ojos para saber que ya está en marcha un pacto en el que el empeño está depositado con ahínco y con bríos. Algo nos recorre con una intensidad tal, que partimos de un resultado y no sólo de los procesos. Es ese anhelo por poder repetir al final del viaje, una expresión como  “sí se pudo” y es la forma de reafirmarnos en que la determinación nos lleva a buen puerto.

Un compromiso supera la autosuficiencia y el orgullo. Requiere de un orden meticuloso que nos conduzca a levantar los velos para encontrar la verdad y entrelazarnos, una vez más, con las aspiraciones más elevadas. Debe ser libre, espontáneo y proyectado en positivo con la fe puesta en que realmente sea un logro sin cambiar el sentido original para que se erradique la incertidumbre.

El conformismo, la mediocridad y la pereza van en contravía del compromiso. Por el contrario, la motivación y los mejores incentivos han de constituir el pilar fundamental sobre el que se base lo que, desde el mismo momento en que se asume, se constituye en algo solemne…

 

Alejandro Posada Beuth



5 abril, 2022 Noticias

La Corporación VÍASER, fue fundada en 2004, y ha trabajado 15 años en procesos de acompañamiento a individuos, grupos y comunidades en el despertar de conciencia y en el reconocimiento de ésta como generadora de salud.

Somos una Corporación que ha trabajado desde el sentir, la necesidad de diferentes comunidades con vulnerabilidad en nuestro País y ha extendido su visión a grupos de servicio en otros países para que extrapolen a sus comunidades nuestro modelo de servicio, adaptándolo a sus circunstancias y condiciones

En los grupos humanos la diversidad y las diferencias siempre serán parte importante de los procesos. Los fundamentos universales que nutren nuestra Corporación, hacen que las metas sean mayores que las diferencias individuales, para que juntos apuntemos al mismo objetivo, una humanidad más consciente, responsable, inclusiva y participativa.

Llevamos a cabo una propuesta de abordaje de la salud que comprende las principales visiones del mundo, integrando sus mínimos comunes denominadores y recuperando lo valioso de cada una para formar una visión sistémica y complementaria que pone al servicio de quien lo necesita.

Documentos de Interés: 



1 abril, 2022 Noticias

Libertad, Niña, Viaje, Aventuras, El Verano, Danza

“El dolor cuenta las horas; el placer las olvida” Anónimo

Tal vez la expresión máxima de la alegría sea el gozo, que se convierte en un estado superlativo de esa sensación interna de plenitud y armonía. El bienestar está en esa fortaleza derivada de un movimiento de transmutación profunda que lleva a revelar las más grandes virtudes del Ser. Es un estado de gratitud permanente que se experimenta con cada acción. Más allá de nuestra química y de las leyes naturales, nos vinculamos entonces, con las emociones y con el mundo de las ideas para ser generadores de júbilo e impulsores de ilusiones y aspiraciones por cumplir.

Los anhelos, las fantasías y los grandes proyectos, si van acompañados del gozo, son garantía de un equilibrio mayor. Es cuando desaparece la fricción porque la resistencia es apenas una muestra de falta de coraje para atrevernos a enfrentar aquello que desconocemos. También quedan atrás la crueldad, el orgullo y la prepotencia, para que salgan a flote la ciencia y la inteligencia vestidas de amor. Así surgen el maestro, el sanador, el músico o el poeta que se funden en una realidad amable y diferente para mantener viva la llama de los nuevos intentos.

Vivenciar el mundo desde el gozo es percibir la claridad, aquietar el oleaje, retornar a la confianza y la aprobación. Es adoptar la libertad para remontar el vuelo, caminar sin cansancio porque hay fe en cada paso. Es aceptar el presente como único tiempo para no empeñarnos en las profecías. Es diseñar la propia realidad renunciando a simples códigos. Es encontrar en el vacío una fuente inagotable porque allí habitan todas las potencialidades y se decodifican las señales. Es darle energía a los sueños para sortear obstáculos y perseverar sin descanso en la erradicación de la duda. Es dejar de huir de nosotros mismos y sacrificar el placer temporal o el conformismo, para comprender el precio real de las metas mayores. Es jugar como niños para diluir y resolver sin anclarnos a lo superfluo. Es elevar las anclas para dejar las cargas emocionales.

El gozo es consecuencia de la compasión, presencia del Espíritu, complacencia y, por qué no decirlo, algo de misticismo. Es el espejo en que nos reflejamos desde la reverencia y el aprecio. Es afluencia del alma como ordenadora esencial. Es magnetismo puro, repleto de intenciones. Es el poder que trabaja desde el centro y por ende renuncia a la ofensa. Es voluntad para buscar el camino de retorno.

Conectarnos con el gozo es ir en la corriente de la vida y volver a encontrarnos con lo sutil e intangible para entrelazar con lo interminable…

Alejandro Posada Beuth



28 marzo, 2022 Noticias

 

“Todos los actores se visten de sintonía con su escenario” Sarah Waters

 Resonar en la misma frecuencia es adaptarse y armonizarse para coincidir. Más que vibrar en pensamientos o ideas, es permitir que los sentimientos sean uno en la estación del entendimiento, la comprensión y la aceptación mutua. Es ir en la misma dirección y concordar en acciones e intereses comunes que permitan remar hacia la misma ruta, con argumentos y visiones compartidas.

Opiniones similares facilitan el entendimiento, pero la capacidad de discernir debe permanecer intacta. Sentirnos protegidos es algo que suele suceder cuando encontramos propósitos similares y usamos herramientas comunes. Esto nos hace pensar que podemos comunicarnos de corazón a corazón y que, por tanto, son válidas algunas expresiones de contención para no desbordarnos al momento de actuar.

La sintonía es hermana de la empatía y es por eso que es más fácil salir de los malos momentos cuando nos brindan apoyo y lo sentimos como nuestro complemento. Aprendemos más fácilmente cuando alguien que conoce el oficio nos entrega generosamente su conocimiento. Despejamos el sendero de manera rápida cuando vamos en compañía de quien interpretó antes el mapa de navegación. Disfrutamos del viaje cuando quien va a nuestro lado sonríe y se sorprende evocando ternura. Encontramos mayores y más fuertes motivos cuando en el horizonte nos espera el ser amado que nos impulsa a continuar.

Estar en sintonía es, también, hacer una lectura conjunta para abrir así la puerta a otros mundos y refinar habilidades. Es comprender que las preguntas pueden ser más importantes que las respuestas porque además se convertirán en excusas para seguir explorando. Es escuchar la voz del alma que renuncia al perfeccionismo y edifica a partir del compromiso. Es audacia porque potencia desde estrategias nuevas cuando el motor es el amor. Es darle valor a actitudes conscientes que conectan con lo verdadero y nos implican en el arte de elegir.  Es reconocernos integrantes de ese “algo mayor” para expresar con orgullo que vamos cumpliendo con nuestra parte.

Estar en sintonía es dar el primer paso para entregar una lágrima como señal de que algo nos ha conmovido pero, además, reconocer en ese acto nuestras fragilidades y flaquezas para seguir templando el carácter, vencer la pasividad y ser protagonistas solidarios de nuestra existencia…

Alejandro Posada Beuth


VIAVIDA

Somos una empresa comprometida con la vida, creada y conformada desde el año 2001 por un grupo de médicos colombianos, cuya actividad docente, asistencial e investigativa, de más de 30 años converge a través de un enfoque sistémico en la Sintergética* como una propuesta integrativa de los distintos paradigmas terapéuticos del mundo.

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